Zed Leppelin Dyslexic Tribute es una banda liderada por mujeres, cuyos integrantes cuenta con una larga trayectoria musical. Esta formación se integra por grandes músicos, intérpretes o compositoras que han pisado los escenarios de todo el territorio nacional. Gracias a esta experiencia y su pasión por los sonidos de Led Zeppelin, sus componentes les rinden homenaje en cada espectáculo, el cual se convierte en un evento musical lleno de ritmo, mucha técnica de ejecución y culto por el sonido de los 70’s de la banda inglesa. Definitivamente, Zed Leppelin Dyslexic Tribute es una experiencia para disfrutar del hard rock.
Los vídeos han sido grabados con sonido en directo en los Estudios Metropol de Madrid bajos los mandos de Fran Meneses y video realizados y producidos por Juan Antonio Ros. Todo ello para captar la esencia de las grabaciones de la época al más puro estilo Zeppeliano.
CONOCE A SUS INTEGRANTES
SUSIE VICHA

‘The Lemon Song’ de Led Zeppelin es un blues salvaje, sensual y profundamente orgánico que me encanta cantar. Una canción que conecta con esa parte más libre, visceral y expresiva de mi voz.
Mi primer contacto real con el canto llegó a los 14 años, cuando entré en un coro. A los 19 me subí por primera vez a un escenario profesional y, tras varios proyectos de música original y giras por diferentes lugares de España con Suevicha, di el paso a la profesionalización musical en 2019 como profesora de canto.
Interpretar el repertorio de Led Zeppelin me ha regalado una mirada mucho más profunda sobre el trabajo vocal, compositivo y de producción que puede existir dentro de una banda.
Durante años fui reticente a cantar canciones de otros artistas, pero hoy, tanto como cantante como profesora de técnica vocal, entiendo este proceso como una enorme fuente de crecimiento: en interpretación, técnica, musicalidad y composición.
Como vocalista de Zed Leppelin Dyslexic Tribute, explorar la fuerza del rock y el blues de Led Zeppelin es también una forma de honrar una de las músicas más intensas, libres y exigentes de la historia.
KASH

Elegir una sola canción de Led Zeppelin es imposible. Cada una tiene algo distinto que la hace única: la crudeza, el groove, la energía, el riesgo o la forma en la que mezclaban blues, rock y psicodelia sin parecerse a nadie.
Empecé a tocar la guitarra con 6 años; la guitarra era más grande que yo. En casa siempre sonaban Elvis y Camarón, y supongo que una cosa llevó a la otra. Desde los 14 años he formado parte de diferentes proyectos musicales y llevo dedicándome profesionalmente a la música desde hace cuatro años.
Jimmy Page siempre ha sido una de mis principales referencias, tanto por su sonido como por su autenticidad. Tener que sentarme a estudiar su manera de tocar, sus composiciones y su forma de entender la guitarra me ha aportado muchísimo: nuevos recursos, matices y otra manera de enfocar el instrumento que hoy ya forman parte de mi forma de tocar.
En Zed Leppelin Dyslexic Tribute me encargo de ese papel tan característico de Page, moviéndose constantemente entre la guitarra rítmica y la solista, intentando mantener esa mezcla de fuerza, dinamismo y libertad que convirtió a Led Zeppelin en una banda irrepetible.
SILVIA COTTONMOUTH

‘Dazed and Confused’ siempre ha sido la canción de Led Zeppelin que más me ha marcado; de hecho, es la culpable de que decidiera colgarme un bajo. Me lleva directamente a esos momentos de mi pasado escuchando la música que me ponía mi padre, cuando casi sin darme cuenta mi oído se iba detrás del sonido grave, profundo y magnético de ese instrumento.
Empecé a tocar el bajo a los 16 años y, tras mucho rodaje, en 2017 convertí la música en mi profesión. A lo largo de estos años he navegado por proyectos de lo más diversos, sumergiéndome de lleno en la música negra —soul, funk, blues, jazz o swing—, las versiones de rock y los ritmos latinos, desarrollando una versatilidad que me ha hecho crecer en muchas facetas, especialmente en la dirección musical.
Para mí, Led Zeppelin representa exactamente esa riqueza: la esencia del rock clásico, pero con unos tintazos de soul y funk que me apasionan y cuya fusión me enriquece constantemente como músico.
Formar parte de Zed Leppelin Dyslexic Tribute, donde además asumo la dirección musical, es mi manera de rendir homenaje a John Paul Jones, un referente absoluto. Cada vez que recreo sus líneas de bajo, pienso en la astucia con la que fueron creadas y en su inmensa genialidad. Ha sido un último año increíble en el que he redescubierto estas canciones desde dentro y, de paso, he rescatado otra gran pasión: mi amor por la ropa de los 70.
ANTONIO ALKABURRA

‘Since I’ve Been Loving You’ siempre ha sido una de las canciones de Led Zeppelin que más me ha marcado. Me lleva directamente a mi adolescencia, a esas primeras veces descubriendo la música de verdad y entendiendo la intensidad y la emoción que podía transmitir una banda.
Nací en Australia y empecé a tocar la batería en Granada con 15 años, cuando conseguí ahorrar para comprarme mi primera batería. Apenas unos meses después ya estaba dando conciertos con grupos de la escena local y muy pronto empezaron también las giras por distintas salas de España.
Con los años he pasado por diferentes proyectos propios de rock y metal, creciendo sobre todo encima del escenario y desarrollando una forma de tocar muy ligada a la energía del directo. Para mí, Led Zeppelin representa exactamente eso: fuerza, dinámica, improvisación y una conexión muy real entre los músicos.
Aunque siempre he estado centrado en mis propias bandas y composiciones, formar parte de Zed Leppelin Dyslexic Tribute es también mi manera de rendir homenaje a John Bonham, una de las mayores influencias que he tenido como batería. En este último año he redescubierto muchas de estas canciones desde dentro, apreciando todavía más el nivel musical, la libertad y la química que hacía única a la banda.
